Evaluación Bioquímica de Trabajadores Rurales Expuestos a Pesticidas

Nuevas evidencias de un estudio epidemiológico célulo/molecular

Para ver el articulo completo abra aqui: Simoniello F y at, MEDICINA de Buenos Aires, Dic 2010 (538)

En diciembre del 2010, la revista científica “Medicina de Bs. As.”, la más prestigiosa revista médica argentina, publicó una investigación del equipo de la Dra. Simoniello, de la Universidad Nacional del Litoral, en que, a través de un estudio epidemiológico molecular y celular, evalúan deterioro genético en trabajadores expuestos a plaguicidas.
Usando, entre otras técnicas,  el ensayo cometa (electroforesis de una sola célula) pudieron valorar el estado de las cadenas de ADN en células sanguíneas de 45 personas que trabajan como fumigadores, 50 personas expuestas a fumigaciones (ambos grupos con alta exposición a glifosato)  y 50 personas no expuestas a agrotóxicos. 

Las lesiones del ADN que se detectaron fueron significativamente más frecuentes e intensas en los expuestos (fumigadores y no fumigadores) con respecto a los controles: el daño genético  fue cuantificado como 90 a 95% mayor que en la población urbana usada como grupo control.Grafico Ensayo CometaEsta información, concebida por científicos de nuestras universidades, aporta a comprender cómo las mezclas de plaguicidas generan daños celulares que, si no son reparados, podrán desencadenar cáncer o malformaciones en la descendencia, como los que observamos en la práctica clínica.

En la Argentina se impuso una forma de producción agraria donde las grandes extensiones de monocultivos se protegen utilizando fumigaciones sistemáticas con mezclas de plaguicidas. Pero no hay fumigación controlable desde el punto de vista ambiental y sanitario. Solo el 1% de los plaguicidas utilizados llegan a la planta del cultivo, el resto queda en el ambiente, la tierra y el agua. La volatilización del veneno (máxima en fumigación aérea) es llevada por la brisa hacia las zonas pobladas; además, la reversión térmica del atardecer genera que se volatilice nuevamente el veneno, se eleve a menos de 30 metros de altura, se vuelva a desplazar, para volver a caer sobre los pueblos cercanos. Posteriormente estos productos adheridos al polvo se mantendrán alrededor, dentro y sobre las casas vecinas a los cultivos, como el endosulfán y el glifosato que el fiscal Carlos Matheu encontró en el polvo del patio de las casas de Bº. Ituzaingo en la ciudad de Córdoba en el año 2008.

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