Estudios Ecológicos (Winchester 2009 y Schreinemachers 2003) sobre exposición a agroquímicos y malformaciones congénitas.

Entre los recursos de análisis con los que cuenta la Epidemiología se encuentran los Estudios Ecológicos. Estos son un tipo de estudios donde el objeto de análisis es una población con una característica especial y se analiza la presencia de una enfermedad especial entre poblaciones ecológicamente diferentes, no se considera la exposición a nivel individual, el análisis es poblacional

 

Agroquímicos en agua de superficie y Malformaciones Congénitas en los Estados Unidos

Agrichemicals in surface water and birth defects in the United States.

Winchester PD, Huskins J, Ying J. Acta Paediatr. 2009 Apr;98(4):664-9.  Section of Neonatal-Perinatal Medicine, Indiana University School of Medicine, Indianapolis, IN, USA. paul.winchester@ssfhs.org

Los EEUU tienen un control de contaminantes de fuente de agua dulce que proveen al consumo humano muy desarrollado y estricto. Una agencia pública evalúa la calidad del agua y sus datos ofrecen el más completo análisis a escala nacional de la ocurrencia y las concentraciones de plaguicidas en arroyos y aguas superficiales. Y se considera que la presencia de pesticidas en las aguas superficiales es un indicador importante de los niveles de exposición humana a pesticidas.
Accediendo a esos registros el grupo del Dr. Winchester pudo establecer canales endémicos mensuales de los años 1996 al 2002, con los niveles de concentración de atrazina, nitratos y otros pesticidas.

La atrazina es un herbicida muy utilizado para evitar malezas de hojas anchas sobretodo en los cultivos de maíz (también sorgo y caña de azúcar). Está prohibido en la Unión Europea por la facilidad con que contamina las fuentes de agua potable y sus conocidos efectos perjudiciales para la salud y el ambiente.

Con los datos de la concentración promedio de estos seis años establecieron un grafico mensual con las distintas concentraciones de contaminantes, que son mucho más elevadas en los meses de la primavera boreal, época de pulverizaciones intensas en los EEUU (atrazina tiene 1.31ug/l de abril a julio mientras en los otros meses tiene menos de 0.16ug/l).

Y analizaron más 30.110.000 nacimientos ocurridos durante los mismos años, accediendo a los datos del Centro de Control de Enfermedades (CDC) pudieron identificar los que contaban con diagnostico de malformación congénita y los agruparos según la Fecha de la Ultima Menstruación en la madre (FUM en ingles: LMP), fecha en que podemos ubicar el periodo de concepción y desarrollo embriológico, que genera una la ventana de embriolabilidad, momento en que noxas ambientales pueden ocasionar daños irreparables en el nuevo organismo en desarrollo. 

Resultados: El patrón estacional (primavera) de aumento de pesticidas en el agua coincidió con una mayor tasa de diversas malformaciones congénitas en los niños cuyas madres tenían FUM en los meses primaverales. Estos resultados fueron estadísticamente significativos; se considero también factores como tabaquismo, consumo de alcohol y diabetes gestacional que no tuvieron incidencia estadística en los resultados.

FUM de los niños con malformaciones agrupados segun el mes, y atrazina en agua suoerficial en USA

Este informe ha demostrado que las mujeres con FUM en abril-julio en USA fueron significativamente más propensas a tener hijos con defectos congénitos, con respecto a FUM de otros meses y que la correlación con la concentración de pesticidas en el agua superficial es estadísticamente significativa.

 

Conclusión: Las tasas de defectos de nacimiento en los Estados Unidos son más altas para las mujeres al concebir en la primavera y el verano (madre con FUM entre abril y julio).
Este aumento fue significativo para 11 de las 22 categorías de defectos de nacimiento según datos del CDC de 1996 a 2002.
Una significativa asociación fue hallada entre los meses de mayor riesgo de un defecto de nacimiento (abril-julio) y el aumento de los niveles de atrazina, nitratos y otros pesticidas en el agua superficial.
Un tiempo critico antes y después de la concepción, puede tener un enlace con picos estacionales en los contaminantes ambientales con asociación con distintos defectos congénitos.

Nota Reduas: Este articulo parece contestar una de las preguntas de los equipos de Salud Rural: ¿Cuando la exposición a agrotóxicos es peligrosa para la salud reproductiva?: En la época de fumigaciones, en Argentina es de Octubre a marzo.- Para leer el articulo completo haga clik aqui: Atrazina en agua y malformaciones (2)

Malformaciones Congénitas y otros resultados adversos perinatales en cuatro Estados productores de Trigo en Estados Unidos

Birth malformations and other adverse perinatal outcomes in four U.S. Wheat-producing states.
Schreinemachers DM, Environ Health Perspect. 2003 Jul;111(9):1259-64. National Health and Environmental Effects Research Laboratory, Office of Research and Development, U.S. Environmental Protection Agency (EPA), Research Triangle Park, North Carolina 27711, USA. schreinemachers.dina@epa.gov

Este Estudio Ecológico fue realizado por la Dra. Dina Schreinemachers, investigadora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de USA, con datos de fuentes demográficas oficiales.
Fenoxiherbicidas como el 2.4D, son ampliamente utilizados en los Estados Unidos y Sudamérica para controlar malezas de hoja ancha en cultivos de trigo y mantenimiento de parques.
La mayor parte del trigo duro producido en los Estados Unidos se cultiva en Minnesota, Montana, Dakota del Norte y Dakota del Sur, con más del 85% del área tratada con 2,4-diclorofenoxiacético ácido (2,4-D) y 4-cloro-2-ácido metilfenoxiacético (MCPA).Se estudio los resultados perinatales de estos Estados entre 1995  y 1997, y se compararon las tasas de malformaciones congénitas entre condados con alta proporción de superficie cubierta con cultivos de trigo y los que tienen una menor proporción de acres cubiertas con cultivos que utilizan agroquímicos; por lo que se estimo que utilizan menor cantidad de fenoxiherbicidas y su población tendrían menor exposición a 2.4D. Los datos de las agencias oficiales de Salud Pública fueron utilizados para este análisis ecológico. Es de destacar que se utilizaron en la comparación de poblaciones, a poblaciones rurales con alto trigo contra poblaciones rurales con bajo trigo (rurales vs rurales).

Resultados: Entre 1995 y 1997, en los condados seleccionados nacieron 43.634 niños, 1.9% tuvieron diagnostico de malformaciones congénitas.
Un aumento significativo de malformaciones congénitas se observaron para la categoría circulatorias y respiratorias, más de 65% en las areas de alto trigo: odds ratio (OR) = 1,65, IC del 95% intervalo de confianza (IC), 1.07-2.55). Excluyendo las cardiacas este grupo de malformaciones fue más de dos veces más frecuentes en los condados con alto consumo de 2.4D. (OR = 2,03, IC 95%: 1.14-3.59).

Resultados neonatales entre condados de alto trigo y bajo trigo (alto y bajo 2.4D)

Además, los niños concebidos durante abril-junio, el momento de la aplicación de herbicidas, tenían tasas 75% superiores de malformaciones circulatorias y respiratorias en comparación con los nacimientos concebidos durante los otros meses del año (OR = 1,75, IC 95%: 1,09 a 2,80). Anomalías musculoesqueléticas y tegumentarias también prevalecían en los condados trigueros (OR = 1,50, IC 95%: desde 1,06 hasta 2,12).

Combinando nacidos en condados de alto trigo, concebidos en los meses primaverales de aplicación intensa de agrotóxicos y sexo masculino, tuvieron cinco veces más de posibilidades en la ocurrencia de un defecto congénito al nacer.

La mortalidad infantil por anomalías congénitas aumentaba de manera significativa en los condados trigueros de alto consumo de 2.4D, solo para los varones (OR = 2,66, IC 95%, 1.52-4.65), pero no para las mujeres (OR = 0,48, IC 95%, 0.20-1.15).

Schreinemachers insiste en que estos resultados son especialmente preocupantes debido al uso generalizado de fenoxiherbicidas.

Para acceder al artículo completo haga clik aqui: Schreinemachers compara condados trigueros y poco trigueros (961)

Esta entrada fue publicada en Agua y salud, Artículos destacados, Malformaciones congénitas y agroquímicos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *